Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile

Comerciantes ambulantes de Antofagasta, Iquique y Temuco, dejarían la informalidad por sueldos de entre 350 y 700 mil pesos

13 septiembre, 2017

Santiago, 13 de septiembre 2017-. Tanto las ganas de formalizarse como los incentivos que debieran existir para hacerlo, fueron preguntas claves realizadas a los vendedores ambulantes no autorizados, en el “Estudio de Comercio Ambulante Ilegal en Regiones y sus implicancias en la Seguridad Ciudadana”, investigación de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), financiada por la Subsecretaría de Prevención del Delito, a través del Fondo Nacional de Seguridad Pública.

En el seminario de presentación de la investigación participaron, entre otros asistentes, Manuel Melero, Presidente CNC; Felipe Harboe, senador; Luis Vial, Jefe de Estudios de la Subsecretaría de Prevención del Delito;  Bernardita Silva, Gerenta de Estudios CNC; Ramón Valverde, Director de Seguridad Pública de la Municipalidad de Antofagasta, Jorge Lee, Presidente de la Comisión Seguridad y Antidelincuencia CNC  y Ricardo Truffello, Director del Observatorio de Ciudades UC.

El estudio se realizó por medio de encuestas a vendedores ambulantes, compradores y comerciantes establecidos en las comunas de Iquique, Antofagasta, Valparaíso y Viña del Mar (como una macro comuna), Concepción, Temuco y Puerto Montt y permitió acercarse al fenómeno del comercio ambulante en distintas comunas del país.

La proporción de vendedores ambulantes que declara que le han ofrecido o ha tenido la oportunidad de formalizar su trabajo es pequeña en todas las comunas, alcanzando al 16% de los encuestados de Temuco y al 14% en Valparaíso, sin alcanzar el 10% en las demás comunas.

Se observa un gran interés entre los vendedores ambulantes de todas las comunas por formalizar su actividad, alcanzando los niveles más altos en las comunas de Concepción e Iquique, donde el 96% y el 92% de los vendedores, respectivamente. Sin embargo, a pesar de que existe interés por legalizar la actividad, también se observa que hay cierta desinformación en algunas comunas más que en otras, respecto de las acciones necesarias para hacerlo.

Cuando se realizó esta misma encuesta en la Región Metropolitana, hace dos años, un 68% de los comerciantes ambulantes mencionó que sí le gustaría formalizarse. Este porcentaje aumentaba entre las personas más jóvenes y disminuía a 54% en las personas de 66 años y más.

En Iquique, el 20% de los vendedores ambulantes entrevistados declara saber qué tendría que hacer para formalizarse, cifra que alcanza al 66% de los encuestados de la comuna de Concepción.

De manera complementaria, se les preguntó a los encuestados por cuánto dinero líquido mensual en otra actividad formal, estarían dispuestos a dejar de ser vendedores ambulantes. En las comunas de Iquique y Temuco la mayor proporción de entrevistados señaló que dejaría la actividad por un ingreso de entre $350.001 y $500.000 líquidos mensuales; mientras que en Antofagasta lo harían por entre $350.001 y $700.000. En las comunas de Valparaíso, Concepción y Puerto Montt, destaca también un alto grupo de vendedores ambulantes que declaró no estar dispuesto a dejar la actividad, lo que se contradice con sus ganas de formalizarse.

Estos resultados se asemejan a los obtenidos en la encuesta de la Región Metropolitana del año 2015, donde el 28% de los comerciantes informales mencionó que no dejaría de ser vendedor ambulante y otro 28% mencionó montos entre $500.001 y $700.000. Ambos grupos de personas correspondían a los porcentajes más altos obtenidos en dicha pregunta, seguido por el 27% que mencionaba montos entre los $350.001 y $500.000.

Si bien en la mayoría de las comunas predominan los vendedores ambulantes de nacionalidad chilena, se observa un porcentaje de vendedores ambulantes inmigrantes que se ubican con mayor presencia en la zona norte del país. Entre las nacionalidades más mencionadas están: peruana, boliviana y ecuatoriana.

En todas las comunas estudiadas se observó una relación más o menos directa entre la edad y el nivel educacional: a mayor nivel educacional, menor edad. Por ejemplo, en la comuna de Valparaíso, los jóvenes de entre 18 y 29 años corresponden al 34% de los encuestados y alcanzan los niveles más altos de escolaridad entre los vendedores ambulantes de la comuna: el 44% de ellos posee enseñanza media completa y el 22% tiene estudios de educación superior.

Por otro lado, en la comuna de Concepción, los vendedores ambulantes son principalmente personas adultas de entre 50 y 59 años y es donde se observan los niveles más bajos de escolaridad: el 34% tiene enseñanza básica incompleta, el 17% sólo cuenta con enseñanza básica completa y el 20% tiene enseñanza media incompleta, mientras que sólo el 18% ha completado la educación media y 8% ha ingresado a la educación superior.

Al comparar con los resultados obtenidos hace dos años en la RM, se observa un menor nivel de escolaridad en regiones, ya que un 24% de los encuestados no completó la enseñanza media, a diferencia de la RM donde solo un 2% señaló no completar la enseñanza media.

Otro elemento relevante es que en todas las comunas estudiadas –con excepción de Puerto Montt– más del 50% de los vendedores ambulantes señala ser el jefe de hogar.

Sumado a lo anterior, sobre el 60% de los encuestados en todas las comunas declara no percibir ingresos extra. Esto da cuenta de que, para la mayor proporción de los entrevistados, los ingresos generados en la actividad ambulante es la principal fuente económica del hogar.

La mayor proporción de vendedores ambulantes llevan desempeñándose como tal desde hace más de 10 años, observándose en la mayoría de las comunas una correspondencia entre la edad de los ambulantes y la antigüedad en el rubro. En este sentido, es destacable que en las comunas de Iquique, Valparaíso y Temuco se observan casos de personas con más de 60 años que se desempeñan como comerciantes ambulantes hace menos de un año, lo que habla de la existencia de cierta precariedad en estos tramos de edad, que los lleva a buscar maneras alternativas de generar ingresos.

En cuanto a las jornadas de trabajo, se observó que la mayoría de los vendedores ambulantes trabaja lo que sería equivalente a una jornada laboral formal: principalmente de lunes a domingo, de lunes a sábado o de lunes a viernes; comenzando la jornada entre las 8:00 y las 10:00 de la mañana, para finalizar entre las 16:30 y las 19:30 o entre las 20:00 y las 22:00 horas. Estos datos dan cuenta de que el comercio ambulante se desarrolla como una actividad permanente y estable, evidenciando cierta profesionalización de la actividad.

Los compradores

En cuanto a los compradores del comercio ambulante, los resultados obtenidos en este estudio dan cuenta de que la principal razón por la cual las personas compran es por los precios que ofrece, accediendo a ellos principalmente en ferias y en las calles cercanas a sus hogares o sus lugares de trabajo.

En cuanto al tipo de producto demandado, se observan diferencias en las distintas comunas. En Iquique y Antofagasta los productos a los que más acceden los compradores en el comercio ambulante es el vestuario.

En Valparaíso compran principalmente accesorios de mujer. Sin embargo, esta tendencia varía dependiendo del sexo del entrevistado, ya que mientras el 53% de las mujeres compra accesorios de mujer, el 60% de los hombres compra comida, ya sea envasada o preparada.

En Concepción, aunque el producto más demandado son las artesanías, éstas son principalmente adquiridas por las mujeres, mientras que los hombres compran mayoritariamente productos importados de marca.

En Temuco, los productos más demandados por todos los compradores son los estacionales u otro tipo de producto, principalmente frutas y verduras de la temporada.

En Puerto Montt, las distribuciones según el sexo de los compradores son bastante similares, siendo los productos más demandados la comida preparada, vestuarios y los estacionales.

En general, se observó que los compradores están satisfechos con los productos adquiridos en el comercio ambulante, siendo un porcentaje minoritario de los compradores que declaran haber adquirido un producto que no satisface sus expectativas.

Con el fin de conocer la percepción de los compradores respecto del comercio ambulante no autorizado, se les preguntó si estarían de acuerdo o en desacuerdo con la creación de una norma que elimine el comercio ambulante informal. En todas las comunas predomina el rechazo a la normativa, siendo el principal argumento que el comercio ambulante es su trabajo y fuente de ingresos.

Concepción es la comuna con mayor desaprobación de la norma propuesta, seguida de Puerto Montt e Iquique. Se puede comprender el rechazo a la norma si se toma en cuenta que los compradores encuestados son efectivamente clientes del comercio ambulante no autorizado.

Si bien el apoyo a la normativa es minoritario en todas las comunas estudiadas, en las comunas de Temuco y Valparaíso la aprobación alcanza sus niveles más altos, llegando al 34% y 33%, respectivamente. Las principales razones esgrimidas por los compradores que estarían de acuerdo con eliminar el comercio ambulante no autorizado son que hay desorden en las calles donde se sitúan los vendedores ambulantes, les otorgaría mayor formalidad a los mismos vendedores y que deberían pagar los impuestos correspondientes.

En las comunas de Concepción, Temuco y Puerto Montt, sobre el 50% de los compradores señaló estar en conocimiento del riesgo de multa que enfrenta al comprar productos a vendedores ambulantes no autorizados, mientras que en Antofagasta este porcentaje baja al 45% y en Valparaíso al 28%. En Iquique tan sólo el 16% de los compradores encuestados está en conocimiento de este riesgo.

Compradores. Conocimiento del riesgo a ser multado por comprar en comercio ambulante informal (%)

Comercio establecido

La presencia de vendedores ambulantes en el sector es evidenciada prácticamente por el total del comercio establecido encuestado. En tanto que una proporción menor de ellos dice tener algún tipo de relación con los vendedores ambulantes, la que principalmente corresponde a cambiar sencillo y otros aspectos propios de la cotidianeidad, tal como comprarles o saludarlos.

En general, la visión de los trabajadores del comercio establecido de las distintas comunas respecto del comercio ambulante emplazado en el sector es positiva. Argumentan que todos tienen derecho a trabajar y que los vendedores ambulantes cercanos a su lugar de comercio son ordenados y tranquilos. Estas percepciones cambian en la medida que identifican en ellos una competencia desleal: los vendedores ambulantes no pagan impuestos, por lo que se sienten perjudicados, mencionando que debiesen ser fiscalizados con mayor rigor. Otras prácticas asociadas al comercio ambulante, como apropiarse del espacio público, generar aglomeraciones, interrumpir el libre tránsito, ciertamente contribuyen a generar inseguridad, lo que se evidencia en la percepción de seguridad del sector que tienen los trabajadores del comercio establecido, la cual es bastante menor en comparación a lo que reportan vendedores ambulantes y compradores.

Resumen Ejecutivo Estudio Comercio Ambulante Ilegal en Regiones y su Implicancia en la Seguridad Ciudadana

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