La Tercera Encuesta de Victimización del
Comercio sobre “Delitos que atentan
contra el Comercio Establecido”
demostró que más de la mitad de
los establecimientos fue víctima de algún
delito y/o falta. En esta oportunidad, el 53%
de los locales entrevistados admitió haber
sido afectado por la delincuencia, lo que es tres
puntos porcentuales más alto que lo registrado
en el segundo semestre del 2008,
Este estudio, realizado por Adimark GfK para
la Cámara Nacional de Comercio, Servicios
y Turismo de Chile, tiene como objetivo principal
determinar y cuantificar los delitos que afectan
al sector, con el propósito de hacer un
seguimiento a las condiciones de vulnerabilidad
a que se ven enfrentados los comerciantes.
Los resultados de la tercera encuesta fueron
dados a conocer en conferencia de prensa por el
Presidente de la CNC, Carlos Eugenio Jorquiera,
y por la Gerenta del Área Cuantitativa
de Adimark GfK, Sandra Barba, acompañados
por Manuel Catrón, Presidente del Comité
de Comercio y Sydney Houston, Presidente de la
Comisión de Seguridad y Antidelincuencia
de la CNC
Esta nueva medición se realizó
entre julio y agosto de 2009 mediante entrevistas
telefónicas a dueños o encargados
de establecimientos comerciales situados en las
ciudades de Iquique, Valparaíso/Viña
del Mar, Concepción y Santiago, pertenecientes
a los sectores comercio (tiendas por departamentos,
supermercados, farmacias, compra y venta de automóviles,
estaciones de servicio y otros negocios al por
menor), servicios (empresas de logística)
y turismo (hoteles y restaurantes).
Conclusiones
Entre las principales conclusiones destaca el
hecho que si bien el 53% de los comercios entrevistados
fue víctima de algún delito y/o
falta (50% en el segundo semestre de 2008), este
porcentaje se eleva a 59% en aquellos negocios
que deben soportar un mayor nivel de comercio
callejero ilegal en sus alrededores (61% en la
encuesta anterior).
Asimismo, cerca de la mitad (46,4%) de quienes
han sido víctimas interpuso denuncias policiales
o judiciales, lo que es inferior al 51% anotado
en el 2008. La “falta de confianza en la
efectividad de la denuncia” se mantiene
como la principal razón para no denunciar
los casos a las entidades policiales y judiciales
correspondientes.
También se estableció que las principales
medidas de seguridad implementadas por el comercio
corresponden a rejas y a equipamiento tecnológico
como alarmas, monitoreo de alarmas y cámaras
de seguridad, evidenciándose en ello un
aumento significativo respecto del 2008. Lo anterior,
sin embargo, no impidió que los comercios
que adoptaron estos resguardos fueran igualmente
víctimas de delitos y/o faltas.
Al igual que en las mediciones anteriores, el
efecto de los delitos que genera mayor impacto
según la opinión de los comercios
afectados es “en la moral de los trabajadores”
afectados por la tensión que estos les
provocan. En cambio, para los hoteles/restaurantes
el daño más importante recae en
la imagen del establecimiento. En el caso de “otros
comercios”, el mayor perjuicio proviene
de los aumentos en los costos de seguros.
Entre las conclusiones derivadas de preguntas
que se hicieron por primera vez destaca la constatación
de que los delincuentes actúan como grupos
organizados de al menos tres personas. Asimismo,
el 63% de los entrevistados percibe que en el
último año hay un aumento en la
violencia con que actúan los delincuentes,
percepción que es más alta entre
quienes no han sido víctimas de delitos
y/o faltas, lo que demuestra la existencia de
un creciente temor en el sector.
Del mismo modo, el 16% de los consultados menciona
que en el último año se cerraron
negocios en su sector producto del miedo que genera
la delincuencia, percepción que se eleva
en los negocios situados en barrios o calles principales
y en zonas donde hay comercio ilegal.
Además, al igual que en las mediciones
de 2008, los actos delictivos más frecuentes
que afectaron al comercio son el hurto y el hurto
hormiga, al tiempo que se mantiene la tendencia
en cuanto a que las tiendas de retail fueron las
más afectadas, al igual que los establecimientos
situados en centros comerciales, malls y calles
principales.
Vea
Tercer Estudio de Victimización del Comercio
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