En primer término, expresamos nuestra sincera solidaridad con las personas
y empresas que están sufriendo los efectos de esta catástrofe, y
estamos contestes en que se necesitan medidas extraordinarias para que el país
pueda retomar a la brevedad su senda de crecimiento, razón por la cual
señalamos nuestra plena disponibilidad para colaborar en esa línea.
En este sentido, consideramos que el Estado está en condiciones realizar
determinadas reasignaciones presupuestarias que permitan un mejor uso de los dineros
del Fisco, de utilizar parte de los fondos de reserva de que actualmente dispone
y de emitir deuda en los mercados internacionales haciendo uso de nuestro bien
ganado investment grade, que nos asegura la obtención de las mejores
condiciones crediticias. Aprovechamos la oportunidad para proponer la emisión
en el exterior de bonos expresados en pesos chilenos, lo que evita incurrir en
riesgo cambiario.
En tal sentido, la CNC valora que el financiamiento del plan de reconstrucción
considere una combinación de alternativas de manera de causar el menor
efecto negativo en las principales variables macroeconómicas como el tipo
de cambio y la tasa de interés, manteniendo así los equilibrios
en la economía.
Asimismo, consideramos totalmente ajustado a la lógica económica
y a la realidad que ofrece el país después del terremoto, que el
Estado reduzca su participación en activos financieros prescindibles, como
lo son las acciones de empresas que, como Edelnor y Aguas Andinas, participan
de actividades en las cuales el sector privado ha demostrado capacidad y eficiencia.
No obstante, estimamos innecesario recurrir en estos momentos a alzas de impuestos,
toda vez que ellas, en general, generan inflación y afectan la inversión,
la productividad, el empleo y el crecimiento, en circunstancias que en situaciones
como las actuales el país debe privilegiar la creación de más
puestos de trabajo. Si bien se ha señalado que el negativo impacto del
alza de impuestos a las empresas se mitiga en parte por su carácter transitorio,
ello sólo será así en la medida que realmente ésta
sea efectivamente transitoria, ya que la experiencia indica que en materia impositiva
lo transitorio se convierte en permanente.
En todo caso, valoramos que en estas medidas se establezca una distinción
en favor de las empresas de menor tamaño, aunque consideramos que los estímulos
anunciados son todavía insuficientes para extraer todo el potencial de
crecimiento que tiene la Pyme en nuestro país.
En cuanto a elevar los impuestos a productos específicos como el tabaco,
ello tendrá incidencia en la inflación, la cual si bien es puntual,
se suma a las alzas por el aumento en el impuesto específico a los combustibles
y las que provocarán los daños del terremoto por pérdida
de capacidad productiva. Además, la alta participación que tienen
los impuestos en los precios de venta de estos productos, especialmente el tabaco,
ya ha llevado antes a un aumento del contrabando, lo que en definitiva se traduce
en menor recaudación fiscal.
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