La Encuesta de Victimización del Comercio que realizan la Cámara
Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile F.G.N. y Adimark GfK, puso
en evidencia por cuarto semestre consecutivo la persistencia del alto nivel de
actividad delictual que afecta a los establecimientos comerciales del país.
Al igual que las anteriores, esta nueva muestra que corresponde al segundo
semestre de 2009 busca determinar y cuantificar los delitos y/o faltas que se
cometen en contra del comercio establecido, los servicios y el turismo.
En esta oportunidad la encuesta cubrió a 604 establecimientos de las
ciudades de Iquique, Valparaíso/Viña del Mar, Concepción
y Santiago y fue realizada entre el 29 de enero y el 18 de febrero de 2010, por
tanto no cubrió los acontecimientos post-terremoto del centro sur del país.
Los rubros incluidos en la investigación fueron el Comercio, representado
por tiendas por departamentos, supermercados, farmacias, compra y venta de automóviles,
estaciones de servicio y otros negocios al por menor; Turismo, con hoteles y restaurantes,
y Servicios, con empresas de logística.
Los tipos de delitos y/o faltas consultados a los dueños o encargados
de los distintos establecimientos son los siguientes: hurto, hurto hormiga, robo
con violencia, robo de vehículos, robo de accesorio de vehículos,
delito económico, graffiti, intento de hurto e intento de robo con violencia.
En esta cuarta encuesta semestral el 46% del total de comercios encuestados
reconoció haber sido víctima de algún delito y/o falta en
el segundo semestre de 2009, lo cual refleja una disminución estadísticamente
significativa respecto de lo ocurrido en el primer semestre del mismo año,
en que el porcentaje de establecimientos afectados fue de 53%.
La investigación ratificó el hecho que la comisión de
delitos en contra del comercio establecido se incrementa notoriamente si en torno
a él existe actividad de comercio ilegal. En el segundo semestre de 2009
la cifra se elevó a 59%, similar a la del primer semestre de 2009 y levemente
inferior al segundo semestre de 2008 (61%).
Otra tendencia que se ha notado en estas encuestas, que deberá ser confirmada
y explicada en próximas investigaciones, es la existencia de estacionalidades
en la comisión de delitos y/o faltas en contra del comercio establecido,
ya que tanto en el año 2009 como en el 2008, se percibió un mayor
número de delitos y/o faltas en la primera mitad del año que en
la segunda.
Carlos Eugenio Jorquiera, presidente de la CNC, señaló que este
46% de comerciantes que han sufrido delitos y/o faltas –prácticamente
1 de cada 2- es una clara demostración de que el comercio sigue siendo
victimizado, y que el avance respecto de las mediciones anteriores existe, pero
aún es muy insuficiente.
Más aún, indicó que lo recogido en las sucesivas muestras
da cuenta de una cierta permisividad respecto de los delitos contra el comercio,
lo que se refleja, por ejemplo, en que el hurto hormiga prácticamente no
tiene penas. Agregó que se echa de menos una mayor sanción social
por la ocurrencia de estos delitos, cuyo costo de denuncia e investigación
supera en muchos casos el valor de lo hurtado, lo que obliga al comercio a incurrir
en importantes costos de seguridad –rejas, alarmas, cámaras- que
sin embargo no logran ser efectivas.
Otra información relevante detectada en la encuesta tiene que ver con
la percepción de la baja efectividad de la denuncia de estos hechos. Sólo
el 48% de quienes fueron víctimas de un delito y/o falta en el período
comprendido por la encuesta presentó al menos una denuncia, lo que es algo
superior a lo observado en el primer semestre de 2009 (46%). De ellos, el 70%
señaló no haber tenido los resultados esperados al momento de presentar
la denuncia.
Al igual que en las encuestas anteriores, la principal razón que tuvieron
quienes no denunciaron el delito y/o falta sufrido fue “falta de confianza
en la efectividad de la denuncia”, seguida por “ausencia de pruebas
y de testigos” y por el bajo monto involucrado en los incidentes.
Asimismo, respecto a los efectos de los delitos, el mayor impacto continúa
siendo “la baja en la moral de los trabajadores”, que es transversal
en los distintos tipos de negocio, pero más significativa en el comercio
de menor tamaño.
En “Otros comercios”, dónde se incluyen las bombas de bencina,
compra y venta de automóviles y empresas de logística, este efecto
se iguala con el “aumento de costos en seguros”, mientras que en Hoteles
y restaurantes, también es relevante el daño a la imagen del negocio.
Cabe hacer notar que previo al delito de que fueron víctimas, el 80%
de los establecimientos afectados contaban con medidas de seguridad. Entre las
principales protecciones implementadas en el comercio destacan alarmas, rejas,
monitoreo de alarmas y cámaras de seguridad.
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Cuarta Medición Victimización del Comercio
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| Carlos Eugenio Jorquiera, Presidente de la CNC. |
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