Para
estas estadísticas, un vuelo puntual es
aquel cuyo “pushback” (suelte de frenos)
se inicia antes o dentro de los 15 minutos siguientes
a la hora programada por itinerario. La regularidad,
en tanto, apunta a establecer qué porcentaje
de vuelos programados efectivamente se realiza,
considerando aquellos anunciados con al menos
72 horas de anticipación.
La muestra incluye los atrasos y cancelaciones
motivadas en factores externos a la compañía
aérea, como los meteorológicos,
que si bien no son imputables a las aerolíneas,
se computan por tratarse de un índice meramente
referencial.
Los resultados generales del primer período
publicado (Julio – Septiembre del 2008),
confirman que existen excelentes índices
de regularidad y puntualidad de las compañías
que operan en Chile, muy por sobre la industria
aérea mundial. Esto se ve influido porque,
a diferencia de otras latitudes, Chile y especialmente
Santiago, es una plaza terminal de muchas rutas,
lo que provoca que las aeronaves pernocten o permanezcan
varias horas en el país, facilitando la
puntualidad de los posteriores despegues.
Las cifras y estadísticas desvirtúan
lo expresado por quienes -basándose en
experiencias puntuales poco afortunadas- y con
total desconocimiento de la realidad aerocomercial,
pretenden sobre regular un mercado de por sí
transparente. Un exceso de normas tendrá
nefastas consecuencias para los pasajeros, el
turismo y la economía en general.
(*) Nota: Las compañías que aparecen
como no informadas son aquellas que adhirieron
al sistema, pero que por motivos de plazos no
alcanzaron a incluirse en este primer período
medido.
Asociación Chilena de Líneas Aéreas,
A.G.
www.achila.cl
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