Un
día antes del 24 de diciembre, la Cámara
de Comercio de Los Ángeles dispuso un recorrido
por las calles céntricas de la ciudad,
como una forma de constatar en terreno la apreciación
de los comerciantes establecidos respecto de la
forma en que se desarrollaron los diversos dispositivos
implementados por las autoridades con motivo de
la Navidad.
Aseguraron que, si bien, se notó mayor
presencia policial que otros años, la delincuencia
persistió, haciendo enfrentar un estresante
panorama a los establecidos, quienes lamentaron,
en su gran mayoría, el cierre de calle
Colón, por contribuir –según
dicen- a “otorgar más facilidades
al comercio ilegal y a los delincuentes”.
En Casa Bambi, ubicada en calle Almagro, sus
dueños señalaron que “es lamentable
que para esta fecha sea Colón la calle
que acapare todas las preferencias, en desmedro
de esta calle donde se ubican en su gran mayoría
comerciantes locales”. A su juicio, a calle
Almagro le hace falta más atención
de las autoridades, puesto que –además-
“se vuelve muy insegura a partir de las
19 horas”.
En Ferretería El Martillo, en tanto, se
mostraron contentos por el aumento de las ventas
en relación año anterior, pese a
que no dejan de considerar obsoleto la medida
aplicada en Colón. “Se está
siguiendo una tradición sólo por
seguirla, porque está claro que fomenta
mucho más el desorden y el comercio ilegal”,
señaló Schafik Nazal.
Similar es la opinión de los propietarios
de Farmacia Step, quienes piensan que “(el
corte) sólo contribuye a la congestión
de tránsito en calle Almagro”.
Por otro lado, y con un marcado tono de realismo,
insistieron en que “no queremos ser calle
Colón, pero esperamos que se pueda considerar
la opción de mejorar entre todos el aspecto
de esta emblemática calle para el comercio
local, lo que incluya un mejor aspecto al Paseo
Ronald Ramm”.
Pero no es sólo la opinión de quienes
se ubican en esta arteria, pues incluso los comerciantes
de Colón ponen baja nota al mentado cierre.
“Todos los años esto nos complica
mucho, debido a que nos bajan considerablemente
las ventas. La gente debe estacionar muy lejos
y por toda esta incomodidad ya no vienen al centro”,
indicaron en Librería Papelito.
Y aunque el panorama no es tan similar en Regalópolis,
dado que ellos no experimentaron bajas en las
ventas, sí creen que la prohibición
de acceso de vehículos por Colón
favorece la circulación de los peatones,
el objetivo no se cumple del todo por la presencia
de quienes envuelven regalos. “Es cierto,
nosotros autorizamos dos puestos, a cada lado
del acceso al local, pero al final se terminan
ubicando, además, puestos frente a frente
a los accesos, complicando el ingreso y salida
de los clientes. Nosotros pedimos que se retiren,
pero no se retiran. Ubicamos a Carabineros y los
sacan, pero después vuelven. Así
nos vamos”, indicaron en la tienda.
Delincuencia
Dos comerciantes dan testimonio de las difíciles
circunstancias que deben atravesar por la delincuencia.
Justo a la hora del recambio de personal, y aprovechando
un descuido de éste, individuos no identificados
ingresaron, el día previo a Navidad, a
una conocida juguetería, desde donde sustrajeron
una importante suma de dinero.
La impotencia de los propietarios no se hizo
esperar: “Estas personas ya no tienen ni
siquiera vergüenza. Los vehículos
de Carabineros han estado apostados a menos de
media cuadra de nosotros y ni siquiera por eso
se intimidaron”, fue la opinión de
una de la hijas de los dueños.
Es tanta la delincuencia que, según dicen,
“otro local nuestro ha debido funcionar
con solo uno de sus accesos habilitados, debido
a que prácticamente todos los días
del año nos intentan robar”.
Dicha opinión es ratificada en Calzados
Cote’s donde manifiestan que “los
delincuentes aprovechan los mínimos descuidos
para ingresar y, sólo por hacer daño,
se llevan aunque sea un par de zapatillas carísimas,
pese a que no siquiera se las van a poder poner,
porque no se mantienen en exhibición pares
completos”.
Análisis de la Cámara de Comercio
de Los Ángeles
El presidente de la Cámara de Comercio
de Los Ángeles, Pedro Zurita Zurita, manifestó
que pese a las expectativas generadas por la crisis
por la mentada crisis financiera se pudo apreciar
una leve alza en las ventas navideñas.
A su vez, centró su preocupación
en lo que será el año 2009, porque
“creemos que será un año muy
crítico en cuanto a las morosidades, el
pago con cheques sin fondos y otras situaciones
similares, frente a las cuales el comercio debe
estar protegido”.
Por eso, indicó que esta Asociación
Gremial está tomando todas las precauciones
y conformando una asistencia legal que permita,
por un lado, la prevención de esta problemática
y la cobranza judicial en caso de documentos impagos
al comercio asociado.
Haciendo un balance de la festividad, dijo que
“el punto negro fue nuevamente el comercio
ilegal y la delincuencia, puesto que el comercio
ambulante sobrepasó al que hubo en años
anteriores, especialmente en calles como Rengo
y Villagrán. A su vez, en calles céntricas
la delincuencia hizo de las suyas. Sólo
en Lientur, entre los días 23 y 24 le rompieron
los vidrios a 5 vehículos para sustraer
sus pertenencias”.
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