De acuerdo a
lo expresado por el presidente de la Cámara,
Eduardo Castillo, las expectativas trazadas se
superaron y ello quedó demostrado con la
importante concurrencia de público que
asistió a este evento literario, especialmente
durante los fines de semana donde se vivieron
los momentos de mayor congestión.
Sin duda, esta fiesta de los libros, que cuenta
con 23 años de trayectoria, se ha transformado
por parte del público en el panorama imperdible
de la época invernal y el momento único
para encontrar en un solo lugar cientos de libros,
y todas las novedades literarias para niños
y jóvenes.
La Cámara Chilena del Libro al hacer el
balance al finalizar la feria expresó que
la fiesta literaria infantil y juvenil más
importante de nuestro país es un evento
consolidado al cual asiste másivamente
un público creciente cada año, dando
cuenta de ser una efectiva herramienta de promoción
del libro, la lectura y sus autores.
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