Ante diversas informaciones de prensa que recogen
declaraciones de algunos editores comunicando
que no participarán en la próxima
edición de la Feria del Libro de Santiago,
la Cámara Chilena del Libro expresa lo
siguiente:
1.- La actual versión de la Feria ha tenido
una gran respuesta de editores, libreros y empresas
importadoras y distribuidoras de libros lo cual
se ha traducido en que los stands disponibles
se han contratado en tiempo récord, hecho
que se viene repitiendo cada año en crecimiento,
entendiendo que ello tiene correspondencia con
la importancia y el éxito que ha alcanzado
la Feria.
2.- Tomando en consideración la crisis
económica que enfrenta nuestro país
y previendo su impacto en las empresas del sector,
el Directorio de la Cámara del Libro, decidió
mantener exactamente los mismos precios por arriendo
de stands que el año pasado, resolviendo
hacer los esfuerzos necesarios para absorber internamente
los naturales mayores costos de realización
que tiene este año el evento.
3.- Lamentamos que algunos editores -que participaron
en la Feria en 2008 y que pertenecen a la agrupación
de editores independientes - hayan decidido no
participar en esta versión, protagonizando
acciones de comunicación que han mal informado
a la opinión pública.
Consideramos que todos quienes trabajan en el
mundo del libro realizan un aporte para el país,
incluidos estos editores. Al mismo tiempo que
respetamos su decisión de no asistir, reiteramos
que ellos, como todos, tienen siempre las puertas
abiertas para participar en el futuro, dentro
del marco normal de funcionamiento que tiene la
Feria.
También es necesario informar que dentro
de la misma asociación a la cual ellos
pertenecen, hay un número significativo
de editores que sí han contratado stand
para participar en esta versión de la Feria.
4.- Como es usual en toda asociación, los
socios de la Cámara Chilena del Libro tienen
un descuento en el precio de participación
en muchos de los servicios que realiza la institución
incluida esta feria, todo ello con pleno apego
legal y legítimo a lo que sucede en cualquier
institución donde los socios asumen el
pago de cuotas mensuales, compromisos y deberes
y a cambio reciben beneficios por dicha pertenencia.
En todo caso, señalamos con toda claridad
que no se cobra una tarifa menor a empresas más
grandes o transnacionales como se ha afirmado.
5.- Las normas de funcionamiento de la Feria
del Libro de Santiago, como las de cualquier evento
de esta magnitud, son debidamente conocidas y
estables para los expositores, y han sido generadas
para propiciar la mayor participación posible,
asegurando a todos los expositores por igual,
un servicio de la mayor excelencia.
Debido a ello, es ésta una de las ferias
más antiguas del país, cumpliendo
ya 29 años de continuo crecimiento y convocatoria,
constituyendo un respetado capital para Chile
en el ámbito de la cultura, que es ampliamente
reconocido a nivel nacional e internacional.
6.- En este contexto, desmentimos categóricamente
lo que han afirmado algunos editores, respecto
de que la Feria del Libro de Santiago cuenta con
sustancial financiamiento público para
su realización.
En todos sus años de existencia los recursos
públicos recibidos para la producción
y realización de la Feria son inferiores
anualmente, en promedio, al 2% del presupuesto
global que cuesta su producción. Por cierto,
en no pocas versiones, el aporte de dinero público
ha sido cero.
Cuando se ha llegado a contar con algún
recurso público ello se ha obtenido para
algún proyecto específico y normalmente
a través de concursos públicos.
Por tanto, el financiamiento de la Feria Internacional
del Libro de Santiago ha provenido en más
del 98% de fuentes privadas, donde nuestros auspiciadores
han sido fundamentales para este desarrollo.
7.- Los principios que inspiran nuestra institución,
que acaba de cumplir 59 años al servicio
del libro, la lectura y los creadores, nos han
llevado a impulsar ferias del libro en todo el
país, buscando que ellas estén siempre
al mejor servicio del público, siendo espacios
inclusivos que muestran la diversidad y riqueza
de la edición y sus escritores con especial
énfasis en la edición nacional y
en los autores chilenos. Así lo demuestra
sin equívocos nuestra historia y las numerosas
acciones y actividades realizadas.
De esta manera, la Cámara del Libro financia
stands que cede gratuitamente cada año
a diversas organismos para que puedan exhibir
su quehacer en torno al libro, entre otros concediendo
stand gratuito al Consejo Nacional del Libro y
la Lectura, al Ministerio de Educación,
a la Dirección de Bibliotecas Archivos
y Museos y a la Sociedad de Escritores de Chile
que, por decisión de nuestro Directorio,
tiene desde hace 20 años un stand gratuito
asegurado en todas las ferias del libro que organizamos,
para que los escritores cuyas obras son autoeditadas
tengan la oportunidad de exponerlas y venderlas.
Por estas y otras razones, consideramos una acusación
grave y carente de todo fundamento que se señale
que nuestra institución trabaje para los
intereses de las multinacionales del libro.
Ello no tiene asidero en la realidad y junto
con ofender a las propias multinacionales agravia
al 85% de los socios de la Cámara del Libro
que por cierto no son multinacionales.
Y es bueno precisar que las empresas que pueden
llamarse multinacionales en el sector del libro
y que pertenecen a nuestra entidad, son empresas
instaladas en Chile en general hace muchos años,
que invierten y tributan normalmente en el país.
Sin embargo lo principal se refiere al aporte
constante y muy significativo que realizan en
la edición nacional y en la publicación
de autores chilenos. Las solas cifras de registro
de producción editorial en Chile son más
que elocuentes en este sentido, donde se pueden
contabilizar cientos de los más destacados
y reconocidos escritores chilenos que han sido
publicados y difundidos por dichas empresas.
8.- Lamentamos que se haya involucrado en esta
situación a algunos escritores y se les
haya presentado un panorama con información
errónea construyendo como consecuencia
una realidad que no corresponde. Informaremos
a ellos de la realidad, en detalle, para despejar
su natural preocupación.
9.- La participación ya comprometida para
este año de numerosos editores, autores,
bibliotecarios, académicos, invitados internacionales,
libreros, empresas importadores y distribuidoras
de libros auguran que podremos sorprendernos positivamente
una vez más con este magno evento literario
y cultural.
Cámara Chilena del Libro
24 de julio de 2009
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