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CNC abrirá las puertas del Palacio Bruna para celebrar el Día del Patrimonio Cultural

24 mayo, 2018

 

En el marco de la conmemoración de los 160 años de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC), el próximo 27 de mayo el gremio abrirá las puertas del Palacio Bruna para celebrar el Día del Patrimonio Cultural, sumándose así a las más de 1.400 actividades que ya tiene inscritas el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Y aunque la actividad no se realizó durante los últimos cinco años, esta vez el gremio reanuda una antigua tradición que justamente se enmarca en los 160 años de vida de la CNC, dándole un sello especial a esta nueva versión del Día del Patrimonio.

¿Cuál es la historia que esconde esta edificación? El Palacio Bruna debe su nombre en honor a un rico salitrero llamado Augusto Bruna Valenzuela que, junto a su esposa Camila Sampaio, encargó este edificio en 1916 al arquitecto Julio Bertrand Vidal. Sin embargo, a comienzos de 1920, la crisis del salitre afectó los negocios de Bruna y llevó a la quiebra su empresa. Así, el edificio se puso en venta en 1921 y el comprador fue el gobierno de Estados Unidos, que lo ocupó como casa del embajador, luego como embajada hasta 1962 y posteriormente como consulado hasta 1994.

Este edificio, de estilo renacentista italiano, fue construido entre 1916 y 1921 en el barrio más elegante de Santiago en esa época, ostentando 2.800 m2. El Palacio Bruna fue declarado Monumento Nacional en agosto de 1995 y en 1996 fue adquirido por la CNC, iniciándose un exigente proceso de restauración.

¿En qué consistirá el tour?

Quienes arriben a Merced 230, entre las 10.00 y 14.00 horas, podrán visitar el interior del Palacio con una primera parada en el hall principal, en el cual destacan los mármoles blancos, verdes y negros que fueron traídos desde Italia a principios de siglo. También podrán apreciar los ónix de las escalas y de las columnas del segundo piso tuvieron que ser restaurados durante el reacondicionamiento del Palacio.

Uno de los trabajos realizados por el gremio –y que serán apreciados por los visitantes- es la restitución de los cielos que significó la remoción de los falsos con plumavit que estaban anclados con fierros en todos los salones y llegaban a la altura del capitel de las paredes, perdiéndose con ello todos los adornos incorporados en ellas. Al derribarlo, apareció el cielo original de madera en algunas salas y en otras unos frisos –verdaderas esculturas- pero que estaban en muy mal estado. Su restablecimiento derivó en un delicado trabajo de reconstrucción que fue realizado por expertos en yesos.

Los visitantes podrán ver un video donde se explica la restauración del Palacio que fue realizada por la CNC y luego se podrán conocer diferentes salones del edificio donde, por ejemplo, destaca el auditorio. En ese lugar se conserva intenta la chimenea en que se puede distinguir el monograma central las letras USA (United States of America) y el número 1922 que corresponde al año en que el edificio se terminó, pasando a ser propiedad de la embajada de ese país.

Uno de los salones que se ha mantenido intacto es la oficina del Presidente, ya que no sufrió grandes cambios salvo las lámparas, telas color ocre de las paredes, cortinajes y pasamanerías que son de origen italiano. Mientras, en el salón del fondo que corresponde a un living, destacan dos alfombras persas del año 1840 compradas en anticuarios de Nueva York y la lámpara de lágrimas, la cual fue comprada junto con el resto de las que adornan los salones más importantes en los barrios de anticuarios en Buenos Aires y en Lima.

Una de las tantas curiosidades de este edificio es que en la planta baja existía un verdadero bunker terrorista donde todas las ventanas estaban cerradas con ladrillos. Además, en lo que es hoy el auditorio para capacitación, existía una despensa con comida e incluso agua para sobrevivir cuatro meses en caso de un ataque terrorista.

También se podrá subir por las escaleras del edificio y apreciar la majestuosidad de la edificación desde el segundo piso. El paseo también considera visitar los jardines y cocheras.

 

El Palacio Bruna fue construido entre 1916 y 1921 en el barrio más elegante de Santiago en esa época, junto a la ribera del río Mapocho. 

 

Este edificio fue declarado Monumento Nacional en agosto de 1995 y fue adquirido por la CNC un año después. 

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