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22/05/2019

CNC, CUT, Ministerio del Trabajo y OIT se unen para entregar lineamientos para la reconversión de las empresas y el trabajo en la era de la digitalización

  • La mesa tripartita integrada por estas organizaciones entregó una hoja de ruta con lineamientos para enfrentar los cambios en el mundo laboral en la era de la automatización.

La Cámara Nacional de Comercio (CNC), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y el Ministerio del Trabajo, con el apoyo técnico de la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina, dieron a conocer hoy la hoja de ruta con los lineamientos elaborados en una mesa de diálogo social tripartita donde abordaron de manera conjunta los desafíos que implica el proceso de transformación del mundo laboral a raíz de la automatización y digitalización y sus efectos en las empresas y los trabajadores.

Se realizaron cuatro encuentros en Santiago, Iquique, Puerto Montt y Valparaíso, entre septiembre 2018 y mayo 2019 en torno a la temática, donde participaron dirigentes sindicales y gremiales, ejecutivos de empresas y autoridades públicas, nacionales y regionales representando a 60 organizaciones, 36 empresas y 24 organizaciones públicas y privadas.

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Manuel Melero, señaló que “este proceso permitió lograr una visión compartida sobre los cambios tecnológicos inminentes que enfrenta el sector y sus efectos en el empleo y validar el diálogo social tripartito como el camino para acordar una estrategia que permita minimizar sus efectos negativos y cautelar la competitividad de las empresas, el trabajo decente y la calidad de vida de los trabajadores”. Agregó que “hemos acordado con la rama de comercio de la CUT y con el gobierno, iniciar a partir de hoy una mesa que estudie y analice los alcances de la adaptabilidad, como una manera de responder competitiva y sosteniblemente a los cambios que estamos experimentando. De la misma manera, seguiremos yendo a regiones con la metodología de diálogo social, conscientes de que este proceso que iniciamos y que puede ser considerado como inédito, no puede terminar, tal como no lo harán las transformaciones”.

Por su parte, Fabio Bertranou, director de la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina, señaló que: “Este diálogo tripartito en el sector comercio da cuenta del llamado de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, a asumir responsabilidades y medidas concretas frente a las transformaciones que estamos enfrentando en el mundo de la producción y el trabajo”.

La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, señalo que “valoramos este espacio de diálogo donde se están tratando los temas que realmente impactan a todos los actores del mundo laboral: cómo avanzamos en los desafíos y en el uso de las nuevas tecnologías, pero que eso no signifique que se pierda el diálogo, ni mucho menos las condiciones de trabajo decente. Este documento nos invita a que el uso de estas nuevas tecnologías y la revolución 4.0 no signifique incertidumbre ni temor para los trabajadores, sino que se entienda como una oportunidad donde van a haber cambios, pero donde también se abren otros espacios, pero, para que eso sea realidad, debe haber diálogo y ojalá esta iniciativa se replique en otros sectores productivos”.

Al respecto, el director nacional del Sence, Juan Manuel Santa Cruz, en representación del Ministerio del Trabajo, señaló que “el futuro se construye, no es impuesto. Es cierto que hay estudios que dicen que la mitad de los empleos se pueden automatizar, pero como sociedad vamos adaptando la tecnología y la vamos cambiando para que esté a nuestro servicio. Iniciativas como ésta son un ejemplo para otros espacios sociales, donde no se está dialogando».

 

Principales conclusiones

La tecnología mejora el bienestar y la calidad de vida de las personas trayendo efectos positivos en productividad, calidad, reducción de tiempos, optimización de procesos, nuevos empleos, innovación y nuevas oportunidades. Se agiliza la venta hacia los clientes y hay una mayor facilidad de acceso a bienes y servicios.

Se ha iniciado un proceso de cambio rápido e inevitable que se expresa en la automatización y robotización de procesos clave de cara a los clientes, todos los cuales han empezado a reemplazar trabajadores en sus funciones tradicionales, como por ejemplo las cajas de autoatención, el aumento del comercio electrónico (nacional e internacional), la aparición de nuevas plataformas de servicio y la disminución de ventas en las tiendas físicas.

El sentimiento que prevalece tanto en trabajadores como empleadores respecto del momento de cambio que se vive es de incertidumbre y temor, que se incrementa por la falta de información sobre cuántos y cuáles serán los empleos que desaparecerán, cuál será la velocidad de estos cambios y cuál será la calidad y condiciones de los nuevos empleos que se crearán.

Las principales preocupaciones son los posibles efectos negativos de la automatización en la pérdida de empleos formales, que en este sector podría afectar principalmente a las mujeres, personas de baja calificación y adultos mayores, el riesgo de aumento de la informalidad, los efectos sobre las Pymes, la falta de preparación y capacitación de los trabajadores para una adecuada reconversión hacia los requerimientos de habilidades de los nuevos puestos de trabajo, junto con la necesidad de las empresas de mantenerse competitivas en el mercado satisfaciendo las necesidades de sus trabajadores y clientes.

Se observa una falta de diálogo en las empresas, entre empleadores y trabajadores y sus sindicatos, que permita preparar el proceso de transformación, prevenir situaciones complicadas, y acordar los términos del proceso de reconversión de las personas.

En esta mesa se elaboraron diversas sugerencias de acciones a seguir para afrontar esta temática como por ejemplo poner el foco en las personas, cuidar el empleo y el bienestar de los trabajadores y sus familias; rescatar el diálogo social tripartito como camino para abordar los desafíos; la importancia de la capacitación, reconversión laboral y formación permanente para los trabajadores; información y transparencia sobre los cambios que ocurrirán y cómo afectarán al empleo; fortalecer a los sindicatos como actores y contrapartes de este proceso y la entrega de regulaciones y marcos normativos para las nuevas modalidades de trabajo, cautelando derechos laborales y disminuyendo la informalidad.

 

Datos de contexto del proceso de automatización en el sector

  • Diversos estudios han estimado que un número importante de puestos de trabajo serán automatizados, lo que requerirá invertir en el desarrollo de habilidades y aprendizajes de los trabajadores afectados por estos procesos. se estima que alrededor del 60% de todos los puestos de trabajo tienen al menos un 30 por ciento de actividades que pueden ser automatizadas (McKinsey Global Institute, 2017); cambios en los patrones de consumo de los clientes (el comercio electrónico creció a tasas sobre el 35% anual, mientras el presencial no crece (CNC, 2019).
  • Según datos del INE, del total de personas ocupadas del país (más de 8 millones), más de 1,5 millones de personas se desempeñan en el sector comercio, lo que lo transforma en el sector con mayor nivel de empleo a nivel nacional (18% de los ocupados trabajan en este sector). A su vez, este sector es uno de los mayores empleadores de mujeres (cerca de un 50% de sus trabajadores son mujeres), jóvenes (24% de sus trabajadores son menores de 30 años), adultos mayores (17% de sus trabajadores son mayores de 60 años) e inmigrantes. Por lo tanto, los efectos en el empleo del proceso de automatización y digitalización en este sector tendrán un fuerte impacto social en la vida de miles de personas y familias de nuestro país.