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02/12/2019

Liliana de Simone, experta en sociedad y consumo “Los malls no son de élite, son totalmente transversales»

  • El fin de semana el diario El Mercurio entrevistó a Liliana de Simone, investigadora de la UC y experta en sociedad y consumo. La académica, que ha estudiado durante más de diez años el rol de los centros comerciales en Chile, explica que, desde hace años, los malls se convirtieron en los principales espacios donde hacer comunidad y hoy están viviendo el lado negativo de ello.

Tres días antes de que se iniciara el estallido social, el Observatorio de Culturas de Consumo de la UC lanzó los resultados de un estudio que hoy, a más de un mes, parece profético. “Estudiamos publicaciones públicas y abiertas en redes sociales, entre junio de 2018 y junio de 2019, de personas que etiquetaban a los malls y mostraban las cosas que estaban haciendo dentro de ellos. ¿Qué encontramos? Que existía dentro de las cuatro mayores tendencias una que nos hablaba de un conflicto en los espacios comerciales. Se estaban usando para manifestaciones políticas, activismos, protestas y diversas intervenciones ciudadanas. Estamos hablando de marchas de mujeres en el Costanera Center, banderazos de detenidos desaparecidos, protestas, paros sindicales, funas a tiendas que venden productos animales”, cuenta Liliana de Simone, la directora del Observatorio, quien lleva más de diez años estudiando los temas de consumo y ciudad y el rol de los malls en Chile.

Pese a esta experiencia, reconoce que el hecho de que los centros comerciales estén tan en el centro del conflicto, como lo es hoy, fue inesperado. La explicación de esta académica de que los malls estén hoy en el centro de las protestas, a su juicio, parte con que en Chile hay una apropiación y una domesticación del espacio de consumo por parte de los chilenos. Dentro de los malls vemos picnics, escenas románticas casi íntimas, personas que se reúnen para hacer reuniones familiares. Algo lejos de lo que la literatura internacional describía de estos lugares, calificándolos de espacios de exclusión, expulsión, segregación, alienación. Tras investigar esto, nos dimos cuenta de que en Chile los malls tienen roles en la ciudad que ninguna otra infraestructura tenía. “Esto ocurrió por diversas causas. Tanto los actores públicos como privados habían fallado en ofrecer, por las últimas tres décadas, espacios para que las personas utilizaran como comunidad. Y al mismo tiempo, los malls ampliaron la categoría misma y comenzaron a construir espacios que excedían su propia categoría de negocios, como por ejemplo, las terrazas, los bulevares, circos, obras de teatro gratuitas. Además, hay un fenómeno urbano. Los malls están al centro de las ciudades, no en los suburbios. Están muy bien conectados al metro, están muy bien conectados a troncales del Transantiago, mucho más céntricos que los mismos parques públicos que el Estado estaba eventualmente construyendo. Así, hay un tema de oferta y demanda y los centros comerciales terminaron ofreciendo algo que nadie más en la sociedad chilena ofrecía. Comenzaron a cumplir un rol público, o al menos cívico, en el que la gente veía que, si llegaba el mall a su ciudad, es porque llegaba algo de la modernidad, del centralismo”, dice.

Agrega que “entonces, no me sorprende que en tiempos de paz haya sido un espacio de reunión y que ahora que vivimos momentos convulsionados lo veamos como espacios conflictuados, donde hay manifestación política, donde existe el conflicto, el debate, e incluso la violencia”. Ante la relación entre estos centros con la élite, afirma que “son totalmente transversales. Han logrado dispersarse en clase y en barrios de clase media, media-baja, de manera más efectiva que el Estado”.

La investigadora comenta que actualmente hay muchos llamados a reconsiderar los espacios públicos tradicionales, como espacios a ser reconquistados, en vista del cierre de los malls. Hay varios mensajes en redes sociales que dicen “ahora que los malls están cerrados, las plazas están llenas”. Yo considero que solamente esa conversación ya es relevante. Ahora la pregunta es: ¿cómo se van a posicionar los malls frente a eso? Creo que habrá un quiebre en las maneras de entender el espacio de consumo. Y en eso hay mucha responsabilidad de los dueños de mall. Si ellos estuvieron 30 años diciéndonos que sus espacios eran de encuentro, y hoy necesitamos más que nunca reencontrarnos, ellos, como privados responsables, tienen un rol cívico”, afirma.

Si desea leer la entrevista completa, acceda al siguiente link