Economía informal


El lamentable fallecimiento de un comerciante ambulante ilegal en plena Alameda de Santiago, vuelve a reflotar un grave problema del que, como país, inexplicablemente no nos estamos haciendo cargo, cual es el sostenido crecimiento de la economía informal y los graves efectos que ello genera.

Según datos del INE, hay más de 400 mil personas que trabajan en la calle de manera informal, arriesgando su vida día a tras día, en la total indefensión y precariedad, sin acceso a beneficios sociales mínimos y a merced de las mafias que se nutren del comercio ilegal.

En contraste, diariamente, 450 mil comerciantes mipymes a lo largo de Chile, y 1,5 millones de trabajadores del comercio, realizan sacrificadamente sus labores dentro de la formalidad. Es decir, pagando sus impuestos y cumpliendo con la ley.

Como sociedad, no podemos permitirnos tener a cientos de miles de compatriotas en condiciones tan indignas. Tampoco podemos permitir que los empresarios mipymes y sus trabajadores sufran la competencia desleal de este tipo de malas prácticas. Finalmente, resulta inexplicable que nos resignemos a perder anualmente más de 5 mil millones de dólares por evasión de impuestos a causa de la informalidad, ingresos imprescindibles ante las cada vez mayores necesidades en educación, salud o pensiones.

Por lo anterior, hacemos un enérgico llamado a las autoridades. No sigan ignorando este grave problema que nos afecta a todos. Debemos encontrar los caminos para que aquellos micro emprendedores del comercio que se encuentran hoy en las calles de todo el país, puedan realizar pronto sus actividades dentro de la formalidad.

Manuel Melero A.

Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile-CNC
Carta al director – El Mercurio

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