Generación Z y el consumo de productos falsificados


Estudio de la International Trademark Association (Inta) puso la lupa sobre el sentimiento de los jóvenes hacia las marcas.

La Generación Z la componen aquellos nacidos entre 1995 y 2010. Son los principales consumidores a nivel mundial, y por ello es importante analizar su comportamiento hacia las marcas, así como su relación con los productos falsificados. 

Así lo entiende la International Trademark Association (Inta), entidad que realizó un estudio específico para abordar esta temática, llamado “Información sobre la generación Z: Marcas y productos falsificados”. Se consideraron personas de entre 18 y 23 años, de Argentina, China, Indonesia, Italia, Japón, México, Nigeria, Rusia y Estados Unidos, para tener muestras representativas de la población mundial. 

La investigación arrojó que la identidad de los integrantes de la Generación Z se define principalmente por tres elementos: individualidad, moralidad y flexibilidad; de hecho, 92% de los encuestados señala que es importante ser consecuentes con ellos mismos, 89% indica que ellos mismos determinan su propio código moral y el 91% está dispuesto a modificar su manera de pensar en la medida que vaya aprendiendo cosas nuevas.  

todas características que modelan y explican el comportamiento de estos jóvenes frente a las marcas y falsificaciones.

 

El “sentimiento” Z

De los encuestados a nivel mundial, 81% opina que el nombre de las marcas no es lo más relevante como atributo, sino cómo éstas se acomodan a su estilo de vida o satisfacen sus necesidades. Por otro lado, el 86% siente que las marcas deben ser accesibles para todos y 85% señala que éstas deben aspirar a hacer bien en el mundo, en línea con la importancia que la Generación Z da a sus propios valores.  

Sin embargo, cuando se pasa a analizar las conductas de estos jóvenes frente a las falsificaciones, entra en juego la flexibilidad que los caracteriza. Si bien ellos tienen un gran respeto por las creaciones e ideas de otras personas (74% aseguró que es importante comprar productos originales, por el trabajo que hay detrás en su elaboración), 47% asegura es más importante sus ingresos o situación económica a la hora de formarse una opinión o tomar una conducta frente a una marca falsa, que la propia moralidad (37%), reflejando una ambigüedad de esta última. De hecho, 79% de los Z confesó haber comprado alguna falsificación en el último año, principalmente vestimentas, calzado y accesorios. 

Mirando al futuro, el 52% aspira a comprar menos productos falsificados, para tener bienes de mejor calidad, porque esperan tener mayores ingresos y porque sienten que es un comportamiento más maduro.   

¿Cuál sería el camino para impulsar a que la Generación Z prefiera los productos originales? Lo medular es que las marcas creen confianza y credibilidad hacia los consumidores. Datos interesantes son que 55% de los encuestados confía en los creadores o empleados de las marcas, 45% en personalidades con presencia en medios y 40% en los influencers de redes sociales. Por otro lado, solo el 22% cree a las autoridades de gobierno.