Informalidad en tiempos de pandemia: acciones públicas contra el comercio ilegal


El combate al comercio ilegal y los esfuerzos por ordenar nuestra ciudad con oportunidades para emprendimientos formales, han sido una de las prioridades de la administración que me ha tocado liderar como alcalde. Desde fines de 2016, pusimos en marcha el Plan Comercio Justo, una política que nació para recuperar los espacios públicos y apoyar a los pequeños comerciantes de la comuna que, con sacrificio, pagan sus patentes, dan empleos y aportan al crecimiento y desarrollo de Santiago. Así, en una gran alianza junto a Carabineros, la PDI, Aduana, S.I.I. y Metro S.A, logramos poner en marcha este plan de fiscalización que redujo hasta antes del Estallido Social y la Pandemia un 97% el comercio ambulante ilegal en los paseos peatonales del Casco Histórico y un 40% en otros barrios comerciales. 

Lamentablemente, la posterior crisis social de octubre y luego la crisis sanitaria más importante de los últimos cien años, provocados por el coronavirus, mermaron las exitosas cifras contra el combate al comercio ilegal que habíamos alcanzado durante los últimos tres años. En la comuna, en sectores como Meiggs, la Plaza Argentina, el Casco Histórico y algunos barrios de la zona sur, grupos organizados se aprovecharon y se apoderaron del bien de uso público, se tomaron las calles, vendieron espacios que nos pertenecen a todos y crearon un verdadero mercado negro donde se impone la ley de la selva y no existe la institucionalidad.

Frente a este fenómeno, hemos puesto nuestro apoyo a las Fuerzas Públicas de Orden y Seguridad, a través de la modernización de nuestra infraestructura de vigilancia. Estrenamos en el mes de octubre, el nuevo edificio de seguridad que, ubicado en el corazón del Barrio Yungay, monitorea con 535 cámaras los distintos rincones de la comuna. Con tecnología de punta, que incluye la pantalla Video-Wall más grande de Chile; el objetivo es vigilar la concentración de vendedores irregulares que se toman las calles, los “lanzazos”, la falsificación de productos y las peleas generadas por ganar territorios en las veredas. 

Pero lo anterior no es suficiente, ya que el Estado debe tomar parte en el combate al comercio ilegal y la promoción de una economía formal, que de espacios a los más vulnerables que quieran trabajar de manera regular y ordenada. Por eso, hemos propuesto al Ministerio del Interior una mesa de trabajo que permita regularizar la situación de los vendedores ambulantes, a la vez de que nosotros como municipios, administramos espacios de la ciudad donde se pueda comercializar conforme a la ley, priorizando el comercio establecido y dando oportunidades a quienes se acojan al sistema. 

Si bien la crisis social y sanitaria generaron que los esfuerzos del Estado se concentrarán en las necesidades urgentes de la población, es fundamental que en los próximos años y ojalá en el corto plazo se acelere una agenda contra el comercio ilícito y la informalidad, junto con la promoción de leyes como la ley de migraciones que promuevan el ordenamiento y la regularización de aquellas personas en situación de ilegalidad. Sólo de esta forma, podremos devolverles la tranquilidad a los ciudadanos, fortalecer la economía y el desarrollo local, y construir un Chile limpio, seguro y ordenado en el cual todos se sientan orgullosos de vivir. 

Felipe Alessandri

Alcalde de Santiago

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