Los delitos ocultos tras el comercio callejero


Durante los últimos años hemos sido testigos de las dificultades que tienen las municipalidades para controlar el comercio ilegal callejero, y los impactos negativos que esta actividad genera en los espacios públicos en términos de seguridad sobre todo ahora en época de Navidad y Año Nuevo.

Este fenómeno no es fácil de combatir, entre otras cosas por su alta tolerancia social. Generalmente la cara visible de este delito son los vendedores apostados en las calles, no obstante, no debemos olvidar que detrás de ellos hay organizaciones criminales que operan a gran escala, y que mantienen a los ambulantes en la máxima precariedad laboral.

Entendiendo esta realidad, municipalidades como Santiago, Providencia, Viña del Mar y Concepción, tomaron la decisión de abordar el tema, incluso, sabiendo lo impopular de esta medida, pero teniendo en cuenta el fin superior: defender al comercio formal, permitir el libre tránsito de las calles y disminuir y frenar la delincuencia. Así también se sumaron Temuco y Puerto Montt, con nuevas ordenanzas locales para ordenar el comercio callejero.

No olvidemos, que además de la evasión de impuestos y el lavado de activos, las bandas detrás de los ambulantes financian crímenes de mayor envergadura como el tráfico de armas, la trata de personas, e incluso, el terrorismo, respondiendo a dinámicas propias del crimen organizado.

Por eso, hacemos un especial llamado a preferir el comercio establecido, examinar el etiquetado de los productos, y exigir la boleta. Y, además muy importante, evitando comprar productos que pudiesen tener componentes tóxicos como juguetes y cosméticos, y por sobre todo no comprar fuegos artificiales -que proliferan en estas fechas- debido a su extremada peligrosidad. Los invito a pasar una Navidad y Año Nuevo sin contratiempos junto a sus familiares y amigos.

Ricardo Mewes

Presidente Observatorio del Comercio Ilícito
Carta al director – La Segunda

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