Mesa público-privada del OCI analiza los efectos de la pandemia en el comercio informal


Representantes del Servicio Nacional de Aduanas, del Instituto de Salud Pública y de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile, dieron cuenta como los impactos económicos y restricciones del Covid-19 fortalecieron aún más el comercio ilegal en 2020. 

El efecto de la pandemia sobre el comercio informal fue el eje temático que cruzo la última versión de la mesa público-privada del Observatorio del Comercio Ilícito (OCI), instancia que reúne a empresas, organismos públicos y estudios jurídicos que tienen relación con el combate a este mal y con la protección de la propiedad intelectual e industrial.

Ricardo Mewes, presidente del OCI, dio la bienvenida a los participantes de este encuentro virtual, que se caracterizó por un alto grado de participación. Mewes se refirió al momento país, asegurando que las dificultades sanitarias, económicas y políticas hace necesario redoblar los apoyos para fortalecer aún más los emprendimientos formales, ya que son los emprendedores y pymes los que con mucho esfuerzo dan empleos formales, pagan sus impuestos y han sabido reinventarse frente a las dificultades que presentan las restricciones en el movimiento de las personas. Por ello, aseguró que “el Observatorio del Comercio Ilícito no claudicará en lograr que el proyecto de ley contra el comercio ilegal sea una realidad”.

El director nacional del Servicio Nacional de Aduanas, José Ignacio Palma en tanto, dio a conocer los resultados de la fiscalización de la institución que lidera. En el caso de los cigarrillos, la cantidad de cajetillas de contrabando detectadas fue de 15,6 millones en 2020, con un alza de 6% desde 2018. En el área de salud pública, que comprende medicamentos, cosméticos, dispositivos médicos, alimentos y juguetes, el ente registró 18,9 millones de mercancías fiscalizadas, con aumento de 381% en tan solo 2 años. Por último, en lo que es propiedad intelectual, el número de suspensiones representaron un valor de US$83,7 millones, con un aumento de 28% en comparación a 2018. 

Sobre estos resultados, Palma comentó que “a pesar de que se registra en el último tiempo una disminución del intercambio comercial, hay un incremento en las suspensiones de despacho por parte de Aduanas. Ha sido un trabajo intenso, ya que hay una actividad delictual que no ha cesado a pesar de situación económica adversa”.

Quien también se refirió a políticas de fiscalización fue el jefe de la Unidad de Análisis y Vigilancia Sanitaria del Instituto de Salud Pública (ISP), Felipe González. El representante del ISP detalló a la mesa que el organismo monitorea la fabricación, registro, distribución y expendio de productos farmacéuticos, a los estudios clínicos, productos cosméticos, dispositivos médicos, elementos de protección personal para trabajadores, plaguicidas y desinfectantes de uso sanitario y doméstico. 

El ISP realiza este control en la exportación e importación de productos, en los establecimientos que fabrican, almacenan o dispensan productos farmacéuticos, atendiendo denuncias de particulares y también con pesquisas activas. Haciendo el vínculo con las transacciones comerciales fuera de ley de estos bienes, González enfatizó que “el comercio informal ha ido creciendo y aquellos medicamentos que son comercializados por vía informal se consideran productos falsificados, ya que deben tener condiciones de temperatura y almacenamiento especiales; si estos medicamentos se sacan de la cadena logística, hay riesgo de que no sean eficientes para el paciente”. 

Los efectos de la pandemia en el comercio digital también fueron abordados en la mesa del OCI. Bernardita Silva, gerente de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC) dio a conocer los resultados del último Índice de informalidad en el e-commerce de la Cámara. Silva alertó que, mientras en 2019 aproximadamente 6 de cada 100 pesos que se invirtieron en compras por canales digitales correspondieron a operaciones informales, el año pasado este gasto aumentó a 15 pesos. Así, las transacciones comerciales digitales informales realizadas en 2020 en el país sumaron US$1.696 millones.

Frente a esta situación, la gerente de Estudios de la CNC indicó que “tenemos un fuerte aumento de la informalidad digital por la pandemia. Es un gran desafío en términos de políticas públicas, ya que el 18% de las personas que compran, lo hacen como emprendedores o para la recompra, y antes representaban el 6%. La llegada de nuevos actores indica que hay que incentivar la formalización, para tener una competencia justa en el sector”.