El impacto del Coronavirus en el comercio de fármacos falsos


Para la OCDE, la proliferación de productos médicos falsificados desde la irrupción del Covid-19, no solo ha fortalecido un mercado ilegal que mueve miles de millones de dólares año a año, sino también, ha puesto en riesgo a la población, sobre todo la de países no desarrollados.  

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha manifestado su preocupación por la creciente comercialización de productos farmacéuticos falsificados a nivel mundial, por efectos del Covid-19. Un tema de especial gravedad, ya que los medicamentos falsos, además del daño que provocan al comercio y economías de los países, ponen en serio riesgo a la población, al no estar su formulación e ingredientes controlados por alguna autoridad sanitaria.

La crisis sanitaria mundial del Coronavirus ha llevado a que un número creciente de medicinas ilegales que han sido relacionadas al tratamiento de este virus sean cada vez más demandadas en países en desarrollo, como consignó la Organización Mundial de la Salud (OMS) e Interpol. Cabe destacar que, según la OMS, el comercio de fármacos falsificados, que incluye medicamentos que pueden estar contaminados, caducados, o contener el ingrediente activo incorrecto o inexistente, asciende a más de US$30.000 millones anuales en países de ingresos bajos y medianos. De allí el atractivo para los falsificadores de sacar provecho económico a una pandemia que cobra millones de vidas en el mundo entero.

En la línea de ayudar a los gobiernos a combatir este comercio ilegal, la OCDE y la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), se aliaron para concientizar a los desarrolladores de políticas públicas sobre el valor, el alcance y las tendencias de estas operaciones. Estudios de ambas entidades determinaron que las principales falsificaciones tienen que ver con antibióticos, medicaciones sin prescripción y analgésicos. Sin embargo, en el último tiempo otros productos piratas más preocupantes desde el punto de vista sanitario han tenido un aumento en su demanda, como drogas ilícitas para el tratamiento de la malaria. 

Para la OCDE, “los gobiernos tienen que tomar acciones efectivas contra el comercio ilegal, en el área médica y en general. Como señalaron los ministros de inversiones y comercio del G-20 en una declaración conjunta en 2020, es crucial mantener el flujo de inversiones y comercial y las cadenas logísticas esenciales en funcionamiento, y a la vez enfatizar la importancia de la transparencia en el escenario global actual”.